La ladrona más prolífica de la historia: La risa

La delincuente más exitosa de la tierra se detuvo unas horas en una playa de Zorritos para tomarse un six de chelas con este redactor al que ya le hartó la inestabilidad política y, para pasar tremendo mal rato, decide entrevistar a la risa. Después de numerosas llamadas, me regaló unas horas para charlas.

ADVERTENCIA: Alto en imaginación.

PUELL: Pon fin me das una entrevista

RISA: Lo hice porque ya no soportaba tus llamadas, chibolo

(RISAS)

PUELL: Discuuuulpa pues, no sabía que andabas tan ocupada.

RISA: No es eso, sino que hay harta chamba.

PUELL: Bueno, cuéntales a los despistados de qué va tu trabajo.

RISA: Me encargo de hacer más llevadero el papelón de Castillo… (tos libre COVID) perdón, perdón… me encargo de expresar la alegría en los seres que tengan la capacidad de reír, pero lo que más disfruto es asaltar a las personas cuando menos se lo esperan.

PUELL: ¿Cómo así?

RISA: ¿No te ha pasado que te ríes en un momento sumamente inadecuado? O me vas a decir que los congresistas no se mearon de risa cuando escucharon juramentar a Gerardo Cruz Saavedra.

PUELL: (Risas) Ese momento fue hilarante.

RISA: ¡Ya pues eso es! Son esos asaltos son los que más disfruto.

PUELL: Pero, ¿por qué los llamas asaltos?

RISA: Porque es precisamente eso, asalto a la gente en el momento más incómodo y las desestructuro por completo. Sobre todo, ahora que todos se creen los muy moralistas o correctitos. ¿Sabes? Siento que cada vez me reprimen más y más, pero cuando nadie lo imagina ¡PUM CARAJO! Salgo y los hago ser quienes realmente son.

(RISA DESTAPÓ SU SEGUNDA CHELA)

PUELL: ¿Acaso está bien reírse de todo?

LA RISA: No, no lo está, pero ustedes los humanos no deciden de qué reírse. Es cierto que el humor está cambiando constantemente y que hay cosas de las que no está bueno reírse, pero sabes qué me jode [Toma un trago largo de su chela] que te juzguen por reírte.

Entiendo que ustedes piensan más y más de qué reírse, y está bien que se lo cuestionen, pero que se comiencen a señalar por reír (risas) ¡patético!

PUELL: ¡Pero no somos todos!

LA RISA: Sí, además, qué lindo es reírse. Tú no sabías ni hablar, pero ya te estabas cagando de risa de cualquier tontería, de que a tu vieja se le caía un tenedor, de un pedo, de cualquier cojudez. Y así son todos los humanos.

Comienzan por los pedos, básico, pero divertido. Luego van con los programas infantiles o con las tonterías que les hacen sus papás agú, agú y otros sonidos raros. Se hacen más grandes y casi todos pasan por El especial del humor, ¿lo siguen dando?

PUELL: Ya no, no sé qué pasó, pero se separaron. Yo me quedo con JotaBe (Jorge Benavides).

LA RISA: Sí, yo también sobre todo con ese segmento de las pitucas de La Molina y la gente de Ate (risas) ¡qué bueno era! La mejor parte era cuando le sacaban el ancho al pollo (risa) Luego los de tu generación se hacen los chéveres viendo comedias de situación gringas y dicen: “Esto sí es humor inteligente”. Cuando en verdad a nadie le importa una mierda con qué te rías. Solo sé que en ese instante que te asalto y no puedes contenerme eres feliz, y me hago tan necesaria como respirar.

PUELL: ¿Crees que podamos vivir sin ti?

LA RISA: Eso que lo respondan los tres gatos que te leen. Ahí te dejo una más -exclama mirando la última cerveza del six que compramos-.

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La risa es esquiva, atrevida y, ahora más que nunca, contenida. Sin embargo, en un Perú tan inseguro e inestable necesitamos que nos saquee a diario.

Luis Puell

Sudamericano. Subjetivo. Siempre me acompaña una máquina para mirar. Uso el pelo largo porque el reflejo que me escupe el espejo siempre lo lleva así. Cuando me aburro practico periodismo porque sé que los dinosaurios van a desaparecer.