Un dildo para mi flaco, por favor

¿El dildo es solo para mujeres? ¿O eso te hicieron creer? Si tu novia te pregunta si deseas por atrás, no te exaltes, piénsalo y deconstrúyete.

ADVERTENCIA: Este texto fue editado por dos hombres heteros que modificaron los párrafos para no afectar sus masculinidades frágiles.

Se rumorea que las conversaciones entre amigas son las más fogosas. Aquí va una. 

 

Terminando el segundo tiempo del partido (sí, las mujeres también jugamos fútbol), nos sentamos a conversar entre todas sobre la vida. Era una pichanga especial porque Lidia, defensa del equipo, estaba de cumple. Después de cantarle “feliz cumpleaños”, trajeron el respectivo jonca. Entre jonca y  jonca, la conversación se puso más explícita. 

Entre risas, Rocío preguntó a todas sobre la orientación sexual de cada una. Entre otras preguntas, ella preguntó, sonrojada, si habíamos utilizado juguetes sexuales. Luego, como en una ronda de oradores, cada una iba respondiendo: esposas, dildos, vibradores, entre otros juguetes que yo no tenía idea que existían.

Lidia comentó sorprendida que su amiga utilizaba un dildo con su flaco. Hubo un pequeño silencio. Ninguna lo podía creer, era la primera vez que todas escuchamos sobre un hombre deconstruido que se atreve a explorar su sexualidad de formas distintas. 

Mayormente, con las ex parejas masculinas que habíamos tenido, si le preguntábamos: ¿quieres por detrás? Algunos respondían que eso era solo para homosexuales, hasta algunos se molestaban por una simple pregunta. 

Después de lo que Lidia contó, empezamos a hablar sobre lo frágil que es la masculinidad. Que los hombres se sienten cohibidos en explorar su sexualidad porque utilizar dildos solo se considera para “mujeres”, porque si un hombre deja que su novia lo use con él, lo tildarían de homosexual y serían bulleados si es que cuentan una experiencia así con sus amigos. El típico machito que no puede tener una pizca de sensibilidad. 

Pero, tal vez, el problema no sea el dildo, sino quién lo introduce: una mujer. Muchos de esos hombres en sus cincuentas tal vez tengan que vivir una colonoscopia. Un proceso médico donde también se “juega” por detrás.

¿Cómo se sentirían más cómodos: si lo hace una mujer u otro hombre? Menudo dilema mental para ellos. Pero claro, al ser algo médico, es diferente pues. Ahí no hay problema. Sin paltas, adelante doc. Ahí dejamos el dilema. 

Claramente, esta pequeña experiencia contada no refleja la amplitud de la masculinidad frágil, sobre todo en Perú. Hay “onvres” y más.

Este artículo  tampoco pretende fomentar que la gente utilice más dildos en sus momentos íntimos. No somos una sex shop. Pero sí que te cuestiones: ¿por qué se tienen que sentir ofendidos si es que les preguntan para usar este juguete?  ¿Qué daño hace la pregunta? Tranqui si no se te ocurre una respuesta. En las próximas piecitas, abordaremos más episodios similares que pueden darte más ideas. 

Friendly reminder: Si tu novia te pregunta si deseas por atrás, no te exaltes. Piénsalo y  si no te sientes listo para experimentar algo así, no pasa nada. Quizá, quién sabe más adelante. Explora tu sexualidad y recuerda que eso no te hace menos hombre. Deja la masculinidad tóxica de lado. ¿Qué es lo peor que podría pasar?

 

 

*Los nombres fueron inventados con el fin de ocultar la identidad de las personas.

Katherine Rodríguez

Viajera a medio tiempo. Me gusta escribir, pichanguear, la luna y juerguear.