Viajar a otra dimensión con Merino

Comparaciones con Don Quijote, alusiones a Batman y Vegeta, una borrachera con Antauro Humala. Eso y más forman parte de lo que Manuel Merino cuenta en “El Verdadero Golpe” sobre sus épicos días de gobierno. ¿No nos crees? No te culpamos, pero aquí las evidencias para que Anthony Choy pueda regresar a Manuelito a nuestro universo.

ADVERTENCIA: Bajo en “pelotudeces democráticas” (Bermejo, 2021)

Abrumado por tantos cuestionamientos infundados durante su ascenso al poder, Manuel ‘El precoz’ Merino publicó el pasado mes de agosto el libro “El Verdadero Golpe”. En 126 páginas, y por solo 10 solcitos, te cuenta su heróica versión (o confesión de errores, si eres ‘cojudigno’) de su fugaz paso por la presidencia. ¿No te enteraste? Bueno, pasó sin pena ni gloria por unos interesantes detallitos. 

Primero, es un texto tan maravilloso que es difícil de etiquetar. ¿Comedia? ¿Fantasía? ¿Surrealismo criollo? La competencia entre estos ‘tags’ para calificar esta obra incomprendida es reñida. Tal vez, Sofocleto añadiría un capítulo más a los “Los Cojudos” gracias a este particular personaje. 

El resumen va más o menos así: Martín Vizcarra odiaba a Merino desde antes de que este sea parlamentario –que generoso es el Perú– y por eso es el culpable de todos los dolores del excongresista de Acción Popular. A Merino le daba migraña en Palacio y gritaba “VIZCARRRAAAAAA”. Ya, así. 

El libro es también una oda y un derramiento de tinta narcicista. De arranque, en el prólogo, sucede algo alucinante: lo comparan con Don Quijote. ¿Por qué? Ambos serían “antihéroes devenidos en héroes”. También se alude a Batman y Vegeta, protagonista de Dragón Ball, por las mismas razones. Merino, el antihéroe, caballero de los golpes y príncipe de los tumbesinos. 

La obra también tiene episodios tan vitales para analizar el gobierno de Merino como una borrachera con Antauro Humala. De la nada, sí, de la nada, como el hecho de que haya sido presidente, cuenta a mitad del libro que alguna vez en Tumbes se cruzó con el reservista cuando fue a comer un cevichazo con su esposa. ¿Qué pasó en esa junta? Antauro resultó ser pollo y terminó regalándole algo súper casual a Merino: una granada.

¿Leyeron politólogos? Que no se les olvide este crossover para sus futuros papers sobre el gobierno de los 5 días. 

¡Pero no seremos injustos! “El Verdadero Golpe” si tiene algunas ‘pepitas’. Por ejemplo, Merino revela que dudó en nombrar a Ántero “Gato Fiero” Flores Aráoz premier por ser “muy liberal”. También confiesa que se quedó sin megas y señal de tele en sus días de gobierno (así le entregaste 20 años de concesión a Telefónica. Date cuenta, Manuelito). O algo así cuando escribe “no estuvimos pendientes de las marchas, no vimos las marchas, sabíamos de las marchas, pero imaginamos que eran protestas que terminarían pronto”. Página 85. Una frase que, sin duda, pasará a la posteridad. 

Bueno, suficiente. Es todo lo que podemos tolerar. Con los párrafos anteriores basta para entender de qué va la pieza literaria de nuestro efímero exmandatario. Hoy, a un año de su caída, en Perulogía nos dimos la tarea de homenajear esta obra críptica y a su carismático protagonista. A nuestros queridos lectores, les decimos: 

Él es el héroe que se merece el Perú, pero no el que necesitamos ahora. Así que lo perseguiremos hasta el final de los días, porque él no es un héroe, es un guardián silencioso, un vigilante protector, un caballero de los golpes políticos.

Alessandro Azurín

Ciclista pandémico, pichanguero frustrado y buen muchacho. Llegué al periodismo escapando del derecho que me rodeaba por mis padres. Escribo sobre un poquito de todo.